¿Conoces los efectos en tu cuerpo cuando dejas de tomar carbohidratos?

Carbohidratos

Los carbohidratos se dividen en:

-          Carbohidratos complejos. Su estructura está compuesta por tres o más azúcares, ricos en fibra, vitaminas y minerales. Estos alimentos tardan más tiempo en digerirse y, como consecuencia de ello, los niveles de azúcar en sangre no aumentan tan rápidamente como con los carbohidratos simples. Estos carbohidratos son los encargados de producir energía.

-          Carbohidratos simples. Conocidos como carbohidratos malos, ya que estos alimentos están muy refinados y procesados, por lo que pierden su valor nutritivo y sus fibras. Aunque estos carbohidratos sean los más tentadores, tienen un efecto muy negativo en nuestra salud porque aumentan drásticamente los niveles de insulina, haciendo que nuestro páncreas tenga que trabajar en exceso, además de almacenar grasas, provocar diabetes, enfermedades cardíacas, sobrepeso y obesidad.

 

En esta ocasión hablaremos de los carbohidratos simples. La ingesta de este tipo de carbohidratos provoca un aumento de la insulina. La insulina es una hormona que transforma los alimentos que ingerimos en energía, en forma de azúcar pero, a su vez, almacena lo que sobra en forma de grasa, principalmente alrededor del abdomen. Cuando los niveles de insulina se elevan, bajan los de azúcar, que de alguna forma estimula el hambre y nos hace querer más carbohidratos, provocando obesidad y diabetes.

Si decidiéramos eliminar los carbohidratos simples de nuestra dieta, podríamos notar su ausencia en tan sólo unas semanas.

¿Qué cambios notaríamos en nuestro cuerpo?

-          Empezaríamos a quemar grasa: Al sustituir los carbohidratos refinados por verduras proteínas y grasas saludables, disminuimos el consumo de calorías. Como consecuencias de ello, nuestro cuerpo empieza a quemar grasa almacenada para obtener azúcar que ya no obtiene de los carbohidratos.

-          Nos sentiríamos menos hambrientos: Adelgazar no quiere decir pasar hambre, sino sentirse saciado comiendo menos. Según los nutricionistas, el consumo de proteínas y grasas es muy importante en el desayuno ya que previenen el síndrome metabólico y, como consecuencia de ello, la obesidad abdominal, la resistencia a la insulina y los niveles altos de triglicéridos.

-          Nos sentiríamos menos hinchados: Los carbohidratos refinados hacen que nos sintamos hinchados. Para evitar esta incómoda sensación, tenemos que consumir más fibra y eliminar estos carbohidratos por cereales integrales, legumbres, fruta y verduras.

-          Tendríamos menos posibilidades de padecer diabetes: El consumo excesivo de carbohidratos refinados supone un serio riesgo de trastornos metabólicos como insensibilidad a la insulina, diabetes tipo 2 y síndrome metabólico. Como ya se ha comentado, es muy recomendable sustituir estos carbohidratos por fibra, proteínas y grasas.

-          Nuestros músculos estarían más fuertes: Al substituir los carbohidratos refinados por  proteínas, nuestros músculos se recuperan más fácilmente tras un esfuerzo físico.

-          Sentiríamos más energía: Nuestro cuerpo necesita consumir 50 gr al día de carbohidratos para funcionar correctamente y para que nuestros músculos y nuestro cerebro tengan la energía suficiente para afrontar el día. Cuando hablamos de carbohidratos nos referimos a aquellos que encontramos en las verduras, las frutas o los cereales integrales.

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